Por qué creemos firmemente que tu perro merece formar parte del día de tu boda, de forma cómoda y feliz.
Tu mascota es parte de vuestra historia de amor. Ha estado en los momentos más íntimos y cotidianos, y no concebís dar el gran paso sin su presencia.
Sabemos el dilema que supone invitar a un perro a una boda: ¿Quién lo cuidará? ¿Se pondrá nervioso con la música? ¿Quién lo llevará de regreso a casa? Nuestra misión es responder a todas estas dudas liberándoos a vosotros, y a vuestros seres queridos, de toda responsabilidad logística.
No somos simples cuidadores: nos ganamos su confianza previamente para que el día de la boda se sienta acompañado por un amigo y no por un desconocido.
Utilizamos técnicas respetuosas de etología canina, asegurándole paseos relajados y zonas libres de ruido durante los momentos de más intensidad del banquete.
Contamos con un seguro de Responsabilidad Civil profesional integral para garantizar la tranquilidad de todos los asistentes y del propio recinto.